Me gusta mucho Rubén porque siempre que está en el sofá me deja que lo acompañe. Yo me pongo mimosa y él me mima ¡ay, que a gusto se está así!
Nerea es un poco mandona, quiere que haga lo que le apetezca y a mí eso casi que no me va.
Así que cuando se sienta en el sofá y no me da mucho la lata, la dejo que me lea un cuento.
Y con la prima Manoli, ¡ay, que a gusto se está!
Ella llega a casa muy temprano, cuanto todos dormimos, pero yo voy a recibirla y me voy al sofá a dormir con ella para que no esté solita.
¿Que os parecen mis niños?














